Esto de vivir es un poco cansado. Ayer me pasé casi todo el día dormida y no tuve tiempo para postear en mi blog. Y el tiempo que estuve despierta lo dediqué a llorar un poco (además de que aquí fuera hace un frío de la leche, tengo que hacerme notar en este mundo) y a atender a las visitas.
Es que estuvieron mis primos Juan, Pablo, Miguel, Felipe, Victoria e Irene. Son un poco pesados, y estuvieron un rato corriendo y chillando por la habitación hasta que mis tíos los echaron de la habitación y se fueron a jugar a otra parte. Mis tíos son Elena y Jaime, y Cristina e Iñaki.
Son unos tíos muy majos, y están todo el rato haciéndome muecas delante de mi cara. Hay una cosa que no entiendo, ¿por qué todo el mundo te habla con voz rara y diciéndote "A que siiii"?